¿Alguna vez has sentido ganas de desaparecer y no volver nunca de donde partiste?
¿Sentir? Estuve a punto de conseguirlo.
Al igual que mi presencia no se notaba mucho. Sólo se notaba pocas veces, o cuando en clase le echaban la bronca a un compañero/a y saltaba diciendo mi nombre, como con reproche o burla. O como mucho era ''famosa'' por ser ''marimacho'' o por llevarme un libro al recreo. ¿Qué problema había cuando solamente me quería evadir leyendo un libro?
¿Desaparecer? Muchas veces quise desaparecer. Que nadie me recuerde, que todos se olvidaran de mí. A nadie le importaba si estaba presente o no. Mi presencia era nula.
Nadie me echaría de menos.
Nadie miraría por mí.
Huir de los problemas. Sí, lo admito. Quise huir de ellos. Era cobarde y débil.
Y estuve a punto de hacerlo.
Aunque me alegra de no haberlo hecho, de no haber huido.
Si no, no habría conocido a mi expareja.
Si no, no habría llorado, sufrido y aprendido.
Si no, no me habría rebelado.
Si no, no habría abierto los ojos.
Si no, no habría conocido a una asociación que me introdujo en el mundo de los juegos de mesa y me permitió ser yo misma.
Si no, no habría conocido por casualidad a mi mejor amigo. Y más adelante, gracias a él, a mi mejor amiga.
Si no, no habría aprendido a ser autosuficiente, a valerme por mí misma, a saber valorar las cosas, a vivir.
Si no, no estaría estudiando y esforzándome.
Si no, no estaría aquí en ask, con preguntas interesantes cada día, ni con esas personas que he conocido, personas que me caen de puta madre.
Si no, no habría aprendido a luchar. O a seguir luchando aunque tenga cosas en contra.
