¿Si pudiera encarnar en uno de los 7 pecados capitales? ¿Cuál quisiera ser? ¿Cómo serías?
Lujuria sin dudarlo. ¿Por qué? No por mí. Es decir, no soy una persona que va todo el día pensando en el sexo, a pensar de que no me dé reparo hablar sobre susodicho tema.
Sabemos que la lujuria es el pecado producido por los pensamientos excesivos de naturaleza sexual, o un deseo sexual desordenado e incontrolable. Pues bien, yo no pienso esas cosas, más bien los chicos con los cuales me rodeo lo piensan sobre mí.
Sobre mí y sobre mi cuerpo. No suelo vestir ropa que lo realce, pero cuando lo hago la gente se sorprende. Muchos chicos han intentado algo conmigo o, al menos, me han tirado la caña, el cebo, el pescador, el barco, la marina y el mar entero. Pero la cosa se ha quedado ahí. Sé que tengo atributos y buen cuerpo, pero no me siento cómoda. Porque a lo mejor no estoy acostumbrada, quién sabe.
Así que... Nos quedamos con la lujuria. Tentadora, excitante, a veces tan cerca y a veces tan lejos. Si se busca se encuentra. Si se tiene se posee.
